ETAPAS PARA ABORDAR EL BULLYING.
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1. DEFINICIÓN.

1.1. “Bullying” es un término inglés utilizado para denominar aproximadamente la intimidación entre iguales. Su estudio surgió en Noruega en 1973 con los estudios de Olweus para una campaña de reflexión y prevención de hechos tales como el de alumn@s que son sistemáticamente insultados, agredidos, ridiculizados y/o humillados por un grupo de matones dominante; de aquell@s que son objeto de chantajes económicos o de alumn@s que sufren rechazo y aislamiento reiterado y de los que no pueden defenderse por sus propios medios.
Es una subcategoría de la conducta agresiva. Así, aunque la agresión es una conducta intencional para infringir lesiones y perjuicios a otro individuo, en el bullying los conflictos deber ser reiterados y entre individuos con un manifiesto desequilibrio de poder físico o mental. Con la violencia tiene en común conductas físicas (pegar, dar patadas, empujones, etc.) pero difiere en cuanto a que éstas deben ser reiteradas (no riñas ocasionales), y tampoco incluye el bullying verbal, gestual, de exclusión social, etc. que no implica contacto.

1.2. Tipos de bullying:

- Físico: Empujones, patadas, puñetazos, agresiones con objetos, etc.
- Verbal: Insultos, motes, menosprecios en público, etc. Últimamente el móvil se está convirtiendo en medio para este tipo de maltrato.
- Social: Aislamiento del alumno/a frente al grupo que, mediante el “bullying indirecto”, participa de esta acción.
- Psicológico: Acciones que fomentan la inseguridad y el temor. Se considera que está presente en todos los tipos.

1.3. Descripción de los sujetos:

1.3.1. El/la agresor/a.
El/la agresor/a principalmente es varón y con deficiencias en habilidades sociales para comunicar y negociar sus deseos (tiene baja resistencia a la frustración, temperamento agresivo e impulsivo). Le falta sentimiento de culpabilidad. Suelen ser violentos, autosuficientes y no mostrarían un bajo nivel de autoestima.
Los bullies tienen, por lo general, mayor fuerza física al ser chicos que están ubicados en grupos en los que son los mayores por haber repetido curso. Además suelen estar poco interesados por la escuela.
Tipología
§ el activo que agrede personalmente.
§ el social-indirecto que logra dirigir el comportamiento de sus seguidores a los que induce a actos de violencia y persecución de inocentes. Además, se identifica otro colectivo que participa pero no actúa en la agresión que son los agresores pasivos (secuaces).

1.3.2. La víctima.
Se mostrarían ante los demás como débiles, inseguras, ansiosas, sensibles, cautas, tranquilas, tímidas y con bajos niveles de autoestima. Pasan más tiempo en casa, tienen una excesiva protección paterna y son menos fuertes físicamente. Las desviaciones externas (gafas, color de piel, dificultades en el habla,…) no son causa directa de la agresión ni del estatus de la víctima. El/la agresor/a, una vez elegida la víctima, explotaría esos rasgos diferenciadores.
Tipología.
§ La activa o provocativa, que suele actuar mostrándose violenta y desafiante y lo más habitual es que provoque reacciones negativas en gran parte de sus compañeros/as.
§ La víctima pasiva, que es la más común. Son sujetos inseguros, que se muestran poco y que sufren calladamente el ataque del agresor/a.
En general, son sujetos rechazados que difícilmente tienen un verdadero amigo y que les cuesta mucho trabajo hacerlos. Son los menos populares de la clase.
1.3.3. Espectadores/as.
Se interpreta la falta de apoyo de los compañeros hacia las víctimas como el resultado de la influencia que los/as agresores/as ejercen sobre los demás.
En el caso del maltrato entre iguales se produce un contagio social que inhibe la ayuda e incluso fomenta la participación en los actos intimidatorios por parte del resto de los compañeros que conocen el problema. Este factor es esencial para entender la regularidad con la que actos de esta índole pueden producirse bajo el conocimiento de un número importante de observadores. En otros casos, se ha demostrado que es el miedo a ser incluido como objeto de bullying lo que les impide actuar.
1.3.4. Adultos y adultas (profesorado, padres, madres)
Los adultos no nos percatamos, en general, de los hechos relacionados con el bullying por diferentes razones.
El informe Mombuso (1994) indica que el 50,6% de los padres no sabe que sus hijos son víctimas, que el 67,4% de los padres se entera por las víctimas y no por el centro escolar y que el profesorado es el último colectivo al que el alumnado victimizado comunica lo que sucede.
Por tanto, es necesario alertar a los adultos sobre la importancia de mantener una actitud vigilante y atenta, así como concretar y definir con claridad qué tipos de actitudes y de relaciones no son permisibles y, por consiguiente, deberían ser comunicadas en caso de producirse.

1.4. Consecuencias del bullying.

1.4.1. Para la víctima.
Es para quien puede tener consecuencias más graves ya que puede desembocar en fracaso y dificultades escolares, niveles altos y continuos de ansiedad, insatisfacción, fobia a ir al colegio y riesgos físicos. Cuando la victimización se prolonga pueden manifestarse cuadros de neurosis, histeria y depresión. En algunos casos también puede desencadenar intentos de suicidio.
1.4.2. Para el agresor.
Aprenden que esta es la forma de establecer los vínculos sociales, generalizando dichas actuaciones a otros grupos en los que se integren. Incluso pueden extender estas formas de dominio a la convivencia doméstica, como son los casos de violencia doméstica.
1.4.3. Para los/las espectadores/as.
Les supone un negativo aprendizaje sobre como comportarse ante situaciones injustas y un refuerzo para posturas individualistas y egoístas, y lo más peligroso, un modelo para valorar como importante y respetable la conducta agresiva. Se produce también una desensibilización ante el sufrimiento de otros y, en ocasiones, una sensación de indefensión semejante a la experimentada por la víctima.

1.5. Variables de posible influjo.

- Determinadas formas de educación en la que los niños no reciben suficiente atención y no interiorizan pautas claras de comportamiento.
- Situaciones familiares problemáticas (situaciones de divorcio, alcohol, maltrato…)
- Situaciones de desfavorecimiento social y de pobreza como favorecedoras de crianzas más conflictivas y menos satisfactorias.
- La violencia estructural: la valoración del poder, del dinero, del éxito, de los bienes de consumo, la glorificación del machismo, la violencia como herramienta de uso corriente en los medios, generan un clima de tensión que ayuda al mantenimiento de conductas agresivas.
- Determinadas actitudes y conductas personales en el profesorado, sobre todo la presencia o no de adultos entre l@s alumn@s en todos los momentos.
- La actitud y participación de los padres y madres y del alumnado espectador. Así, el hecho de participar en grupo provoca una disminución de la percepción de responsabilidad personal. Si la víctima acumula ataques continuados en grupo y sin oposición del resto de los compañeros, se termina viendo a aquélla como una persona a la que no importa que se le hagan esas cosas, y de alguna manera, como “merecedora de lo que le pasa”.
- Finalmente, los aspectos estructurales de la institución educativa y su dinámica son muy importantes a la hora de prevenir los abusos entre iguales.

2. ANÁLISIS DE LA REALIDAD Y DIAGNÓSTICO.

Es el paso previo a cualquier intervención respecto al bullying y debemos centrarlo en dos aspectos:
a) El proyecto educativo del Centro: del que analizaremos su orientación educativa, la importancia que concede a las relaciones sociales y a los temas de convivencia y si se ocupa del bullying y cómo lo trata.
b) Análisis de la situación del Centro y de la comunidad educativa: se recoge información de aquellos aspectos del entorno, de las instalaciones, de los materiales, del profesorado, del alumnado y sus familias que favorecen o perjudican el plan anti-bullying.

Entre los documentos y estrategias que podemos utilizar para diagnosticar el bullying en el Centro están:

1. Cuestionarios, con descriptores de conductas, pensamientos o sentimientos con respecto al bullying.
1.2. PRECONCIMEI, contiene cuestiones para el alumnado, para el profesorado y para las familias que valoran el conocimiento del problema, su percepción y la actitud.
2. Listas de chequeo, para descubrir qué tipo de conductas se producen y hacer un seguimiento de las mismas a lo largo del tiempo.
3. Entrevistas y reuniones con padres/madres y alumn@s.

Es importante que esta tarea no sea asignada únicamente al Departamento de Orientación. Un excesivo dirigismo implica que otros sectores no se sientan implicados en la tarea y el proyecto no funcione.

3. PLANIFICACIÓN.

El proyecto tiene que expresar decisiones consensuadas por toda la comunidad educativa sobre su propósito, pero también debe especificar:
- La metodología de trabajo: generalmente llevado a cabo por comisiones que aseguren la representación de los miembros de la comunidad educativa o por un único grupo que estudia el problema en profundidad y comunica posteriormente sus conclusiones al resto.
- Las responsabilidades de cada miembro de la comunidad educativa (padres/madres, profesorado, alumnado y otros miembros del centro): Todos tienen el deber de informar cualquier conocimiento de estos hechos, participar en la búsqueda de soluciones, compartir un código de conducta ante el bullying de tolerancia cero y participar activamente en el proyecto del Centro.
- Cómo se va a recoger la información: mediante canales discretos, conocidos, privados y seguros a través de los cuales las víctimas puedan comunicar su situación.
- Los recursos que utilizaremos: materiales publicitarios para dar a conocer el programa, espacios habilitados para entrevistas y reuniones, asesores de formación del profesorado, etc.
- Las medidas a aplicar ante el bullying: tanto preventivas como de control y extinción. El personal del Centro debe saber los pasos a seguir, quién debe intervenir y las medidas a aplicar. Además, el Centro siempre debe mostrar una buena disposición a colaborar asegurando su implicación en el problema, valorando medidas de expulsión o cambio de centro de l@s alumn@s implicad@s y preparándose para posibles medidas legales contra el centro.
El proceso más habitual en caso de bullying es el siguiente:
a) Un profesor/a conoce y comunica a los responsables del centro un caso de bullying.
b) Los responsables designados por el Centro contrastan la veracidad de los hechos y elaboran un informe.
c) Estos mismos buscan una solución para resolver el conflicto y lo comunican a las familias implicadas junto con la decisión del Centro. De todo ello quedará constancia por escrito. En caso de no resolverse se buscarán nuevas estrategias.
- El seguimiento y la evaluación del proyecto: El plan anti-bullying debe ser revisado periódicamente y valorado por el equipo directivo, claustro y consejo escolar. Mediante listas de chequeo se comprobará si el plan es útil para reducir o erradicar el bullying o es necesario modificarlo.

4. INTERVENCIÓN.

Problemas diferentes exigen respuestas diferentes, por ello es primordial conocer los posibles problemas de convivencia que se dan en el Centro y actuar utilizando estrategias adecuadas a cada caso:
a) Desinterés académico: Comportamientos de apatía y desinterés. El/la alumn@ se ausenta mentalmente, no presta atención e incluso llega a dormirse.
b) Conductas disruptivas: Como molestar e interrumpir frecuentemente, deambular por la clase, incordiar a otr@s, preguntar insistentemente, levantarse sin permiso, etc.
c) Problemas de indisciplina: Negativa a cumplir órdenes de manera sistemática, tirar cosas, etc.
d) Conducta antisocial: Indiferencia grave hacia las normas sociales haciendo ostentación y sin sentimiento de culpa. Son hechos como injurias ofensivas, mentiras, robos, rallado de coches, destrozos en el mobiliario, consumo de estupefacientes, etc.
e) El maltrato y la intimidación entre iguales: Acciones violentas de un líder apoyado por un grupo que agrede o intimida reiteradamente a un/a alumn@.

Ante estos problemas hay distintas estrategias que no sólo ayudan a mejorar la situación del bullying en el Centro sino que previenen y mejoran otros problemas de convivencia que no son, ni mucho menos, bullying. Las agruparemos según el nivel de intervención en el que nos encontremos: primario, secundario o terciario.

1. Nivel primario (prevención):
1.1. La asamblea de clase: en la que se debate el cumplimiento de normas por parte del grupo y cualquier problema que pudiera surgir.
1.2. La tutoría: en la que se abordan las relaciones sociales que se dan entre el grupo-clase, el Centro, el profesorado y el alumnado entre sí.
1.3. El círculo de calidad o las comisiones de alumn@s: formado por un grupo específico de alumn@s que plantea y examina un problema, lo investiga y propone soluciones a la dirección del Centro.
1.4. El trabajo colectivo: Planteado a través del currículum como favorecedor de conductas tales como la solidaridad, la cooperación, el respeto, la ayuda, etc.
1.5. La mediación o ayuda entre iguales: en la cual los alumn@s actúan como mediadores en conflictos planteados por sus compañer@s. Las dos partes enfrentadas recurren voluntariamente a una tercera persona (alumn@-mediador/a) para llegar a un acuerdo satisfactorio. Actualmente esta técnica está siendo muy utilizada por su eficacia y por el aprendizaje de responsabilidades que implica.
1.6. Las actividades comunes positivas: actividades como excursiones, acampadas, fiestas, etc. Organizadas para que el alumnado se relacione entre sí de otra forma.
1.7. La dramatización y el roleplaying: consistente en dramatizar en grupo situaciones de bullying que los alumnos viven a diario. Se trata de observar y analizar cómo otra gente piensa y siente, y de aprender a controlar ciertas emociones.
1.8. El vídeo-fórum: consistente en la visualización de una película que trate directamente el tema del bullying para un posterior análisis y debate de la misma. Los/las alumn@s tienen una ficha de seguimiento de la película a fin de dirigir su atención hacia los aspectos más relevantes o hacia aquellos que necesiten una aclaración posterior. El debate es dirigido por el profesor que fomenta la intervención de la totalidad del alumnado y vela por el respeto a las opiniones ajenas.
1.9. Reuniones de padres/madres y profesorado: Es fundamental el trabajo conjunto entre padres/madres y el Centro. Además, los padres y madres deben hablar con sus hij@s del tema del acoso y concienciarles de la necesidad de ayudar a las víctimas de la intimidación.

2. Nivel secundario (controlar):
2.1. Sistemas de ayuda: grupos de alumn@s entrenad@s para actuar como supervisores/ayudantes de otros alumn@s recién llegad@s o no, vigilantes de recreos, etc.
2.2. El/la alumn@ consejer@: alumn@s de niveles superiores entrenad@s en habilidades comunicativas y especialmente en la “escucha activa”.
2.3. Mediación de conflictos: Se refiere a mediar en conflictos existentes entre alumn@s o entre profesorado y alumnado. El mediador/a debe analizar el problema y llegar a un acuerdo entre las partes. Esta técnica requiere un gran nivel de formación en resolución de conflictos.

3. Nivel terciario (erradicar el maltrato establecido)
3.1. El “círculo de amigos”: Esta estrategia fomenta la inclusión en un grupo de aquell@s alumn@s que se encuentran aislad@s por algún motivo.
3.2. Método de no-inculpación: El profesor/a se reúne con la víctima y un grupo reducido de alumn@s entre los que están l@s agresores/as y algun@s observadores/as. La víctima cuenta su estado de sufrimiento y el grupo propone formas en las que cambiarán su comportamiento en el futuro.
3.3. Método Pikas: Utilizado para disuadir a una banda de agresores/as de su ataque a un compañer@. Consiste en una serie de entrevistas con los agresores/as y con la víctima para crear un clima de preocupación compartida y acordar una serie de estrategias individuales para apoyar a la víctima.

En caso de abusos graves se trabajará en colaboración con profesionales.

BIBLIOGRAFÍA:
Avilés Martínez, José Mª, BULLYING, INTIMIDACIÓN Y MALTRATO ENTRE EL ALUMNADO. STEE-EILAS
Fdez Gª I. y Hdez Sandoica I. EL MALTRATO ENTRE ESCOLARES. Defensor del Menor CAM
Fdez Gª I y otros. UN DÍA MÁS. Defensor del Menor CAM
Don’t suffer in silence. http://www.dfes.gov.uk/b