bullying_1.JPG
Últimamente los medios de comunicación se hacen eco de este fenómeno que, sin ser nuevo, parece haber despertado ahora mayor interés: el “bullying”. Y aunque éstos, posiblemente, han contribuido a magnificar el problema y crear una cierta alarma social, no se trata, desde luego, de un problema baladí.

El análisis del bullying resulta ineludible a efectos de poder combatirlo. En este apartado voy a ceñirme al significado conceptual de términos no siempre bien delimitados, a algunas teorías explicativas importantes, a sus causas generadoras así como a la necesidad detectada de llevarlo a cabo en cualquier centro educativo.

Respecto a la definición que más aceptación ha tenido este término es la que mejor caracteriza la intimidación: "Un alumno es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de ellos"(Olweus, 1998, p.25). Si es un término inglés, no pasa nada por conservarlo. Hay que concentrar las energías en eliminarlo.

La importancia de garantizar la seguridad, y el respeto a las personas, así como el rechazo a toda conducta que implique acoso, marginación o incluso agresión física o verbal ha cobrado especial importancia en todos los ámbitos de nuestra sociedad. Toda la Comunidad Educativa en general demanda el análisis de esta problemática a fin de prevenir, en el caso de que aún no se haya producido ningún caso, o erradicar, si el bullying ya está establecido, todos aquellos comportamientos agresivos y discriminatorios.

Los problemas de convivencia y el aumento del absentismo que se vienen detectando entre el alumnado han alertado a la comunidad escolar, la cual, después de haber hecho una reflexión inicial, considera necesario buscar una vía alternativa al procedimiento disciplinario “tradicional”.

De este modo, se introduce formalmente un nuevo planteamiento en torno a dos ejes: la gestión democrática de la convivencia y la educación en valores y actitudes. De ahí que cualquier programa de intervención deba involucrar a todos los sectores de la Comunidad Educativa y no sólo a los directamente implicados: agresores/as y víctimas.